Esta era nuestra autocaravana, hay miles por todo el país, algunas muy parecidas a la nuestra, que era de las más grandes y tenía de todo, hasta baño, claro.
¿Qué se puede hacer en la capervan (o motorhome)?
Pues de todo: algunas veces está ordenada y limpia, pero pocas:
Allí veíamos la tele algunas noches que estábamos cansados, solo si teníamos electricidad, los días que íbamos a los Holiday Park
Y hasta hemos celebradro Nochebuena con la familia y los amigos, y un supercumpleaños de 8 en un día que no paró de llover y nuestra autocaravana parecía un barco por el viento y el agua, que hasta entraba por las ventanas y se mojó nuestra cama:

Lo mejor es que hemos ido a sitios muy bonitos, la primera noche fuimos al parque nacional del monte Cook, y vimos el museo de Hillary. Cuando duermes en un parque nacional tienes que coger un sobre y poner tus datos y luego echarlo en un buzón con algunas monedas.
Hicimos una ruta hasta el glaciar, Ana nos acompañó, pero mi hermana y mi tía quisieron quedarse en la caravana, solo fueron hasta un puente colgante.
Nos gustó mucho, y menos mal que pudimos verlo desde este lado porque luego en la costa oeste vimos un poquito los glaciares cuando llegamos por la tarde y nada más. ¡¡A llover!!
Queríamos ir a un lago que refleja la montaña, pero fue imposible, había que imaginárselo.
Conducirla la caravana no era fácil, a veces las carreteras eran muy estrachas, y los puentes se quedaban en un carril, cuando íbamos a entrar a este dudábamos si cabríamos, y era tan chico y nuestro coche tan grande que hasta me bajé a hacer esta foto para que lo vierais.
Otro problema son los animales ¡hay tantos! Millones de vacas y ovejas, pero también ciervos y llamas.
Luego están los pingüinos, que son más graciosos, vimos pingüinos azules, y pingüinos de ojos amarillos, yo creía que era al revés, pero es así, seguro.
Donde grabamos el video de las focas no había ningún cartel como este con una foca, pero nos dijeron que tuviéramos cuidado porque algunas noches con la marea alta salen a la carretera.
Además hay muchas curvas, en algunas ponía que no se podía ir a más de velocidad de 15 km por hora, imaginad que despacio íbamos.
Mi madre y mi tía a veces se mareaban, menos mal que nosotros no.
La foto que sigue es de la playa de Moeraki, famosa por esos pedrolos, canicas de gigante en la arena.
Vera subio a una piedra
En verdad subió a muchas, pero ella ha querido escribir esto. Yo me empapé porque una ola me pilló-
De allí fuimos a Nugget Point ¿a qué es bonito? Había un faro y muchos pingüinos y focas, com dormimos en ese mismo sitio se les oía. Es un lugar muy solitario.
Luego estuvimos en Te Anau, desde allí salen muchas rutas, como esta del puente
Y también sale la carretera hasta los fiordos, hicimos un crucero por el Milford Sound, vimos delfines que viven allí y nos mojamos porque el barco se acercaba mucho a las cascadas
Antes de ir a Queenstonw volvimos por la misma carretera del fiordo porque queríamos hacer alguna ruta, otra vez la lluvia no nos dejó, así que paramos a dormir en otra de las áreas del DOC (departamento de conservación).
Había muchas flores como estas, y a Ana le gustaban tanto que recogimos hojitas y le dibujamos un mapa de Nueva Zelanda con ellas para que se lo llevara de recuerdo, ella dice que todavía le gusta pero la verdad es que ahora no tiene color y todas las hojas son casi grises.
Las tres fotos que siguen son de Queenstown, que nos gustó mucho.
Este es el jinete del kiwi justo antes de entrar en la peluquería.
También me dio tiempo a columpiarme en las orillas del lago
Esto fue de lo más divertido, los coches que bajan por la colina del Skyline. Tanto que dos días después repetimos. También estuvimos en Wanaka, en la foto de abajo se ve a Vera en el parque y el viento que hacía.
En Wanaka está el Puzzling World, con un laberinto muy divertido, allí están las salas de la ilusión, podéis ver alguna:
Estos dicen que son unos baños romanos

Esta otra foto es del glaciar Franz Joseph
Nos aburríamos de tanta lluvia, y hasta jugábamos a la hora de ir a la ducha