Por fin Sydney, la Ópera y el puente, y los turistas...
A veces nos cansamos y protestamos y no queremos seguir andando...
El acuario nos gustó mucho, entré a dar der comer a los tiburones y había algunos animales que no habíamos visto nunca como el Dugong, fuimos varias veces a donde se suponía que había ornitorrincos pero fue imposible verlos (durante todo el viaje los buscamos por los ríos más solitarios también sin éxito). Todas las salas y piscinas del acuario están decoradas con enormes esculturas hechas con piezas de Lego, como esta sirena de la foto.
Los koalas si se pueden ver en los eucaliptos (casi no hay otro árbol diferente), y en este centro se podían tocar. Lo mismo que los canguros, la verdad es que canguros hay por todos sitios, la pena es que también en la carretera.
Mirad como la cría se refugia en la bolsa de su mamá.
Este es el lado malo de ver tantos animales...
Luego sigo con la segunda parte de este viaje.
A veves merece la pena cansarse, pero luego llegas a sitios preciosos.¿A que si Vera? Seguro que os encantó ver los animales y llegar a Australia, que nosotros no se si algún día llegaremos. Nos gusta el koala, pero lo máS divertido ES ESA CARA DE ENFADADOS QUE DICE...NI UN PASO MÁS...Animo y a disfrutar
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